Despliego también mi vena poética (más bien, mi admiración por algunos poetas)...
"Porque caminaba sola,
bajo las silenciosas estrellas, y en ese momento
percibí lo que de poderoso tiene el sonido…
Y me quedé
en la noche ennegrecida por la tormenta
inminente,
bajo una roca, escuchando notas que son
el fantasmal idioma de la antigua tierra
o que tienen su penumbrosa morada en los vientos distantes.
Y allí bebí el poder de la visión."
William Wordsworth. Preludio.
lunes, 19 de enero de 2009
jueves, 15 de enero de 2009
My favorite pictures IV

Como propuesta contra una serie de ordenanzas que restringían libertades ciudadanas se inicia en París el día 27 de julio de 1830 lo que se ha denominado “tres jornadas gloriosas”. En la noche del 27 al 28 jóvenes republicanos se ponen al frente de la insurrección; de día se elevan barricadas en los barrios del este de París; el día 29 los insurgentes son dueños de la ciudad. Los acontecimientos de parís se convierten en el detonante para un movimiento continental; en todas las naciones se lucha contra los reyes absolutos o contra los ocupantes que impiden la independencia nacional, como los belgas que se sublevan contra los holandeses o los polacos contra los rusos. Delacroix elige el día álgido del combate en las calles de París, el 28, para exaltar con los pinceles el proceso revolucionario. En una carta de 18 de octubre escribe a su hermano el general Charles Henri Delacroix: “He comenzado un tema moderno, una barricada… y, si no he luchado por la patria, por lo menos pintaré para ella”. Este cuadro constituye un manifiesto de la pintura romántica. Alguno que otro se ha referido a ella como la primera composición política de la pintura moderna. El deseo de compromiso se evidencia al retratarse el artista en la escena (es el hombre del sombrero de copa).
Esta obra la adquirió el gobierno francés, pero no la expuso hasta 1848, por ser considerada demasiado incitadora (la “libertad” enseña sus boom-boom). Espero que para muchos “La libertad guiando al pueblo” sea algo más que la portada del disco de Coldplay. Aunque alguna oveja descarriada así lo piense…al igual que pensarán que un Picasso es un coche (Oh my God!).
Esta genial obra se puede visitar en el museo del Louvre, París. Yo la he visto no una, sino twice. Es impresionante. Puedes contemplarla con una inmensa tranquilidad, mientras la algarabía de chinos y sus cámaras de última generación, buscan alocadamente “La Gioconda”. Y pensar que pasan de largo cuando ven este cuadro. Una pena.
Esta obra la adquirió el gobierno francés, pero no la expuso hasta 1848, por ser considerada demasiado incitadora (la “libertad” enseña sus boom-boom). Espero que para muchos “La libertad guiando al pueblo” sea algo más que la portada del disco de Coldplay. Aunque alguna oveja descarriada así lo piense…al igual que pensarán que un Picasso es un coche (Oh my God!).
Esta genial obra se puede visitar en el museo del Louvre, París. Yo la he visto no una, sino twice. Es impresionante. Puedes contemplarla con una inmensa tranquilidad, mientras la algarabía de chinos y sus cámaras de última generación, buscan alocadamente “La Gioconda”. Y pensar que pasan de largo cuando ven este cuadro. Una pena.
lunes, 12 de enero de 2009
My favorite pictures III
En la última generación del siglo XV destaca la figura estelar del florentino Sandro Boticelli. Las características de su majestuosa obra quedan reflejadas en la configuración de un estilo personalísimo, con gran elegancia en su trazo, de suma melancolía y por la fuerza expresiva de sus líneas.Boticelli dedicó gran parte de su vida a trabajar para las grandes familias florentinas, especialmente la de los Médici. Por encargo de éstos creó, entre otras obras, “El nacimiento de Venus”, en el que intenta conciliar las ideas cristianas con las clásicas. Los expertos aún andan estudiando cuál es la verdadera interpretación de esta obra. No obstante, lo cierto es que la elegancia de los personajes, que forman diseños lineales abstractos, ondulantes, bañados por una suave luz dorada, podrían representar a Venus como símbolo del amor, tanto cristiano como pagano, en el centro. A la derecha de la composición, se encuentra representada la Primavera, que acude a cubrir a Venus con un manto. Mientras que a la izquierda, fundidos en un abrazo, aparecen Céfiro y Cloris (Céfiro, en la mitología griega, es el Dios del viento del Oeste, mientras que Cloris es la ninfa de la brisa, esposa de Céfiro).
“El Nacimiento de Venus” se puede contemplar en la Galería de los Uffizzi, en Florencia. Otro más que añadir a la extensa lista.
jueves, 8 de enero de 2009
My favorite pictures II

Otro de los primitivos del norte de Europa es El Bosco, pintor de ascendencia holandesa. Los temas de sus obras son, casi siempre, alegóricos y están tratados con una ironía burlesca, que era desconocida hasta aquel momento. El Bosco no se limita a contemplar la naturaleza y reflejarla en el óleo, sino que crea un mundo imaginario, de sueños fantásticos, que hacen que su obra se considere como un antecedente remoto del surrealismo del siglo XX. Respecto a “El jardín de las delicias”, que es la obra que encabeza esta entrada, existe una cierta unanimidad a la hora de afirmar que su autor muestra una sensible preocupación por la inclinación del hombre hacia el pecado, el desafío a Dios, así como la condena eterna a las almas perdidas en el Infierno, como consecuencia fatal de la locura humana. Así, en el centro, está representado el mundo dominado por los pecados, por una humanidad sin conciencia moral, mientras que a izquierda y derecha se representan Creación (Adán y Eva) e Infierno (en el que huestes sombrías conducen a los condenados a su castigo), respectivamente.
Tuve la oportunidad de ver este cuadro, por primera y única vez, cuando tenía catorce años y me encontraba inmersa en el viaje de estudios, con mis queridísimas nuns. Quizá, por ello, no le presté la atención que merecía. La suerte es que lo tenemos relativamente cerca, concretamente en Madrid, en el museo del Prado. Aún así, para los que, por ahora, nos esté restringido eso de viajar, podemos evadirnos con sitios web tan interesantes como este: www.boschuniverse.org
Tuve la oportunidad de ver este cuadro, por primera y única vez, cuando tenía catorce años y me encontraba inmersa en el viaje de estudios, con mis queridísimas nuns. Quizá, por ello, no le presté la atención que merecía. La suerte es que lo tenemos relativamente cerca, concretamente en Madrid, en el museo del Prado. Aún así, para los que, por ahora, nos esté restringido eso de viajar, podemos evadirnos con sitios web tan interesantes como este: www.boschuniverse.org
miércoles, 7 de enero de 2009
My favorite pictures I

El otro día anduve visitando la librería Bertrand, que se encuentra en el centro comercial “Espacio Mediterráneo” y, tras ojear los libros de arte, resurgió mi vena de arte-maníaca, así que me he propuesto dejar constancia de mis cuadros preferidos, semana a semana.
Empiezo por “El matrimonio Arnolfini” de Jan Van Eyck. Para quién no lo sepa, Van Eyck fue uno de los máximos representantes de los denominados “primitivos flamencos”, máximos divulgadores del esplendor que vivieron algunas de las ciudades de Flandes durante el siglo XV. Las características genéricas de este grupo pueden resumirse en: (i) minuciosidad (el cuadro de arriba es un buen ejemplo de ello), (ii) naturalismo, (iii) amor al paisaje y (iv) delectación en la reproducción de los objetos. En este retrato, que es uno de los primeros de tema no hagiográfico, Giovanni Arnolfini aparece junto a su esposa, Jeanne Cenami. Y no se sabe bien en actitud de qué. Su verdadero significado, aún hoy, suscita alguna que otra controversia. Y por eso me gusta. Es una magnífica muestra de la exaltación del realismo, la minuciosidad y la delicadeza, todo envuelto en un penetrante atmósfera de observación.
Empiezo por “El matrimonio Arnolfini” de Jan Van Eyck. Para quién no lo sepa, Van Eyck fue uno de los máximos representantes de los denominados “primitivos flamencos”, máximos divulgadores del esplendor que vivieron algunas de las ciudades de Flandes durante el siglo XV. Las características genéricas de este grupo pueden resumirse en: (i) minuciosidad (el cuadro de arriba es un buen ejemplo de ello), (ii) naturalismo, (iii) amor al paisaje y (iv) delectación en la reproducción de los objetos. En este retrato, que es uno de los primeros de tema no hagiográfico, Giovanni Arnolfini aparece junto a su esposa, Jeanne Cenami. Y no se sabe bien en actitud de qué. Su verdadero significado, aún hoy, suscita alguna que otra controversia. Y por eso me gusta. Es una magnífica muestra de la exaltación del realismo, la minuciosidad y la delicadeza, todo envuelto en un penetrante atmósfera de observación.
La pena es que aún no he podido contemplar la obra in situ. Para quién se anime y se encuentre en Londres, o vaya a visitarlo próximamente, se encuentra en el National Gallery.
Hasta la próxima entrega.
jueves, 1 de enero de 2009
Nochevieja 2008
Tras la celebración del año pasado, en la que las viandas estuvieron regadas por Moët Chandon y por un Albariño afrutado de nombre Mar de Frades, en este, la crisis financiera, hizo que bajáramos muy mucho el listón. Aún así, las perspectivas eran, cuanto menos, muy positivas. En el menú hubo alguna variación lo cuál no supuso, en absoluto, inconveniente alguno. Para despedir el 2008 como se merecía, dimos cuenta, entre otros manjares, de un pollo relleno con patatas a la crisis o unas almejas made in Yolanda. Los caldos tampoco tuvieron nada que envidiar a los del año pasado, aunque para tener acceso a los mismos, tuvimos que ratearle a los papis, alguna que otra botella de las cestas de navidad.
Una vez pasada la media noche, comidas las uvas y con el máximo deseo de encontrar nuestro paraíso terrenal, como decía “la Jessi” de sin tetas...nos enrolamos con la tripulación del Queen Mary, que se hallaba atracado en un puerto de nombre “Gibraltar Español”. De todas formas, creo que a la british people que había en el local, dando alguna que otra vuelta de campana, tampoco le importó demasiado. Ellos me sirvieron para no echar de menos a los simpáticos jubilados ingleses con los que acabé practicando mi inglés el 1 de enero de 2008…
Allí estuvimos meneando el esqueleto hasta las cinco de la mañana, con algún que otro intermedio para gastar una broma de muy mal gusto. Mil disculpas, pero yo no fui la artífice. Nos pusieron hasta “escándalo” de Raphael…menos mal que era la auténtica y no el dueto con Bisbal…
Después de todo ello, “cada gallina a su palo”…y, he de decir que, a diferencia del año pasado, el 2009 no ha empezado con resaca para mí. No obstante, en lo que a lo sentimental se refiere, no fue una noche muy fluida que digamos con my guy. Por ello, esta tarde he decidido emular a Charlie Brown, coger mi mantita mileurista de Ikea, los dos libros que llevo entre manos, y tumbarme a la bartola en el sofá. Y que corra el mundo.
Os dejo algunas de las fotos que tomé para inmortalizar el momento. Luzco un look muy “lulú”, hecho por my private hairdresser, que causó furor y un diseño made in El Corte Inglés. Para este año, sino encontrar el paraíso terrenal, lo cuál veo muy complicado, sí espero hallar por fin my place…Y poder ser yo al cien por cien.
Feliz año 2009 a todos.
Una vez pasada la media noche, comidas las uvas y con el máximo deseo de encontrar nuestro paraíso terrenal, como decía “la Jessi” de sin tetas...nos enrolamos con la tripulación del Queen Mary, que se hallaba atracado en un puerto de nombre “Gibraltar Español”. De todas formas, creo que a la british people que había en el local, dando alguna que otra vuelta de campana, tampoco le importó demasiado. Ellos me sirvieron para no echar de menos a los simpáticos jubilados ingleses con los que acabé practicando mi inglés el 1 de enero de 2008…
Allí estuvimos meneando el esqueleto hasta las cinco de la mañana, con algún que otro intermedio para gastar una broma de muy mal gusto. Mil disculpas, pero yo no fui la artífice. Nos pusieron hasta “escándalo” de Raphael…menos mal que era la auténtica y no el dueto con Bisbal…
Después de todo ello, “cada gallina a su palo”…y, he de decir que, a diferencia del año pasado, el 2009 no ha empezado con resaca para mí. No obstante, en lo que a lo sentimental se refiere, no fue una noche muy fluida que digamos con my guy. Por ello, esta tarde he decidido emular a Charlie Brown, coger mi mantita mileurista de Ikea, los dos libros que llevo entre manos, y tumbarme a la bartola en el sofá. Y que corra el mundo.
Os dejo algunas de las fotos que tomé para inmortalizar el momento. Luzco un look muy “lulú”, hecho por my private hairdresser, que causó furor y un diseño made in El Corte Inglés. Para este año, sino encontrar el paraíso terrenal, lo cuál veo muy complicado, sí espero hallar por fin my place…Y poder ser yo al cien por cien.
Feliz año 2009 a todos.
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