Allá por el siglo catorce, se edificaron las construcciones que forman el conjunto de la Alhambra, simbiosis de palacio y fortaleza, máxima del arte nazarí. Ésta consta de multitud de estancias, unas destinadas a menesteres militares (Alcazaba, torres, murallas), otras a servir de habitación para el sinfín de servidores y, sobre todo y como no pudiera ser de otro modo, la residencia del monarca y el harén familiar (Sala de las dos Hermanas, Mirador de Lindaraja, Torre de la Cautiva). Todo este complejo es el resultado de la labor constructiva de varios reyes granadinos. El Cuarto de los Arrayanes se debió a Yusuf I, y son piezas magistrales el Salón del Trono y el Patio de los Arrayanes; El cuarto de los Leones corresponde a Mohamed V y en él destacan la Sala de los Abencerrajes (increíble bóveda) y la Sala de las Dos Hermanas, entre otras.
Como les faltaba espacio, los reyes granadinos tenían una residencia veraniega, cual Miravent en Mallorca, justo en frente de la Alhambra. Es el recinto del Generalife, en el que alcanzan un esplendor incomparable los jardines, los estanques y las huertas.
Os dejo algunas de las fotografías que tomé desde el Mirador de San Nicolás. Lo ajustado de las fechas provocó que no pudiera visitarlo in situ. Desde luego, lo anoto en mi lista de tareas pendientes.
1 comentario:
Hey!!!Qué bien te lo tuviste que pasar nena!!!Me gustan mucho las fotos, aunque un poquito grises debido al mal tiempo de nochevieja. Yo estuve en Granada de viaje de estudios y me encantó. No descarto volver, me faltó también mucho tiempo...
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